Cada firma de apoyo la paloma de la paz recorre dos kilometros alrededor del mundo

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Cada firma de apoyo la paloma de la paz recorre dos kilometros alrededor del mundo. Apoya tú tambien el Nobel de la Paz para la Fundación Vicente Ferrer !!!!!!!!!!!!!!

domingo, 21 de junio de 2009



Vicente Ferrer de cerca

[Iciar González]

Actualizado 19-06-2009 06:18 CET


"Hidalgo de las tierras del sur de la India y gran visionario de un proyecto de desarrollo integral único, este hombre es todo un ejemplo a seguir. Me considero una discípula suya y durante los casi tres años que he pasado a su lado en la India he aprendido tantas cosas que no tendría páginas para contarlo, ¡Ni siquiera virtuales!

Gran devoto de Dios y de la Providencia (algo que podría definir como el propio ritmo del universo), Vicente posee una fortaleza que hace milagros como el que ha creado en Anantapur (distrito en el estado de Andrha Pradesh), la Fundación Vicente Ferrer. Yo lo llamo 'el imperio de la solidaridad y el amor', un ahora gigante que comenzó a dar sus primeros pasos hace ya más de 40 años. Su deber, o dharma como dicen aquí, es el cuidado a los pobres, el trabajo más allá del deber, la excelencia en cada uno de nuestros actos y beneficiar a cuantas más personas sea posible. Con estos principios y el respeto por la naturaleza y la cultura del lugar, el gran equipo con el que cuenta este imperio va conquistando cada vez más lugares y más familias, que han vuelto a creer en la esperanza, lo último que perdieron.

Siempre me sorprendió su manejo y respeto por una cultura tan distinta a la nuestra. Tantas veces intentas digerir lo diferente, comprender lo injusto, entender lo inaceptable o poner tus ideas bocabajo para de repente darte cuenta de que ¡así también funcionan!… Todo esto, a él, sabio de sabios, no se le escapa, lo tiene supercontrolado. ¡Cuántas veces nos hemos enfrentado los dos! Por un lado yo defendiendo, ingenua de mí, mis ideas 'justas e igualitarias' ante un mundo indigno. Por otro, él mostrándome su experiencia añeja y amplia tolerancia hacia todo, incluso hacia la maldad. Y al final siempre tenía razón, y terminábamos con la sonrisa puesta ironizando sobre lo ocurrido.

'Father', como le llamamos en su entorno y todos los que conocen su pasado jesuita, es defensor y ejecutor de unos de los valores olvidados en nuestro presente, el Bien. "La esencia y el significado de nuestras vidas están en hacer el bien", dice en sus conferencias, y lo puedes leer en sus ojos si le miras fijamente. Su mirada es cálida y profunda, es como si pudieses ver en ella toda la historia que ha vivido: las anécdotas de guerra en su juventud, la disciplina adquirida en los monasterios y una picardía y buen humor que siempre lleva puestos. Estricto y duro, dirán otros a los que les avergüenza cuestionándoles su paso por la vida, por la que él ya viene de vuelta convertido en astuto maestro de lo difícil y arduo.

Sabe más de los libros sagrados hindúes que los propios brahmanes indios; ha estudiado concienzudamente a todos los filósofos y profetas que han pasado por la historia, desde los comunistas hasta los santos católicos, incluso músicos como Los Beatles, y de todos ellos ha sacado frases que ha colgado en su armario privado, palabras que sujetan a la Humanidad porque son firmes, transparentes y verdaderas. Muchas tardes, en la oficina, pone sus canciones favoritas que empieza luego a hilar con historietas y a relacionarlas con momentos importantes de su vida, como cuando fue invitado a abandonar la India para volver después con mayor motivación todavía, dispuesto a dejarse el pellejo de sus manos trabajando con los Dalits (intocables). "Eres un revolucionario", le digo. La suya es una revolución pacífica, pero una GRAN revolución que llegará a las universidades y muchos despachos de este enorme país.





Vicente Ferrer sabe que su vida es un regalo para los pobres y a ellos se la dedica. Hace muchos años hizo un pacto sagrado con el Señor de los Ejércitos, como él llama a Dios, "Yo te doy mi vida y tú a cambio tienes que darme la tuya". Y así parece que ha sido hasta hace una semana cuando su cuerpo ha decidido tomarse un descanso, quizá para poder seguir ayudando, quizá para recorrer ese camino hacia el Paraíso, al que muchos tememos y para el que sin embargo él está tan preparado. Pone los pelos de punta verle en la cama de un hospital de rincones oscuros y luz tenue, a juego con el color del camino a lo desconocido; yace allí, rodeado de su familia y una cantidad ingente de indios que rezan continuamente a sus dioses, recitando mantras, encendiendo velas y quemando inciensos. Es una multitud de almas vivas que tratan de convertir a su 'baba blanco' en inmortal para poder seguir recibiendo su ayuda, su bendición y su 'secreto espiritual', ése que ellos tan bien conocen.

Desde que llegó a la India en el año 1952 ha sido siempre un hombre de acción. Ha conquistado millones de corazones empezando por aquellos nativos oscuros que escuchaban atentamente sus discursos en Telugu, la lengua local de Anantapur, enseñándoles una economía de la dignidad y depositando su respeto y confianza en esas gentes olvidadas por el resto de los mortales y resignadas al sufrimiento. ¿Cómo lo hace? Yo todavía no lo he descubierto, es un secreto pero funciona. Por eso hemos de escucharle.

Vicente es un caballero que reparte sin límite una bondad infinita tanto material como espiritual cada segundo que estás a su lado. En sus pequeños coloquios dice: "La mitad de tu corazón es para amarte a ti mismo, la otra mitad es para amar a los demás" . "¡Tienes que ser una llama viva!" , me dice, que arda por todos los que lo necesitan. "¡Todos estamos vivos!" , afirma mencionando a su madre ya fallecida, a quien saluda cada mañana en el pasillo de su casa pidiéndole consejos cuando hay problemas. Todos quedamos embaucados. Y todos le admiramos, tal vez, por la imposibilidad de repetir o acatar sus premisas.





Como ha reflejado en sus últimos escritos, él tiene su teoría acerca de nuestra evolución en el mundo: Aunque en edades distintas, todas las civilizaciones que caminamos por el Universo vamos en la misma dirección, pero no lo sabemos. Competimos diariamente entre nosotros por ser los mejores, a pesar de que ése es el gran error. Nos estamos matando en conflictos interminables cuando deberíamos amarnos y unirnos para así vencer al mal "residuo de la Humanidad" , como él dice— y vivir en paz, compartiendo todo lo que un día se nos fue dado, el mundo. Y sigue animando cada día a los amigos que recibe en su casa en Anantapur, instándoles a seguir adelante con el espíritu que hace que la esperanza por un mundo más humano siga viva y luchando por que cada niño tenga un pupitre, por que cada enfermo tenga un medicamento y por que cada árbol pueda crecer y dar sus frutos a quien los necesite. ¿No es esto admirable?




Vicente Ferrer ha dejado una huella imborrable, pero repetible y esperanzadora para todos; ha descubierto en cada ser humano el don de dar, de ayudar y de sufrir por el prójimo; ha descubierto la grandeza de lo sencillo, la riqueza de la miseria, el valor de cada alma y el palpitar de cada corazón.


Su último deseo para todos: ¡Venid a ver un milagro! ¡Venid a Anantapur!


Sin principio y sin fin.

Adiós a un español santo

ESTA MAÑANA de junio, mientras preparábamos la mochila para el cole, le he dicho a mi hijo que había muerto un hombre santo. «¿Era famoso?», me ha preguntado. «Ya ves que no, tu no le conocías, en España la gente importante de verdad no es famosa».

Los indios han perdido a su father y los españoles hemos perdido a nuestro santo. Afortunadamente su Dios le ha dejado vivir 89 años para hacer el bien. Era el único santo que teníamos por el mundo, a miles de kilómetros de donde nació. Es igual, como dice el padre Ángel, que la Iglesia lo suba o no a los altares. Vicente Ferrer ya estaba, antes de morir, en el altar de los hombres imprescindibles. Si, como dijo Adorno, «después de Auschwitz no se puede escribir poesía», después de Ferrer hay que lanzar las campanas al vuelo porque los milagros sí pueden ser de este mundo. Él lo demostró, dando de comer y salvando de la muerte a millones de personas en la India. Él hizo del heroísmo un acto cotidiano. Vicente Ferrer tenía nombre de santo y hablaba con una sabiduría que ponía los pelos de punta y encogía el corazón. «La pobreza destruye espitirualmente a la Humanidad». «La esencia de nuestra vida está en hacer el bien». «Las buenas acciones contienen todas las religiones, todas las filosofías, contienen el universo completo». «La mejor política es la de amar al prójimo como a uno mismo».

Los indios lloran a su father, pero los españoles ni siquiera hemos puesto las banderas a media asta, ni el Gobierno ha decretado día de luto nacional, ni la Iglesia a la que pertenecía Vicente Ferrer ha organizado vigilias por el eterno descanso de su alma, ni está previsto ningún funeral de Estado. Este hombre inmarcesible se merecía todo esto y mucho más. Su alma no echará de menos los oropeles mundanos ni los homenajes oficiales, pero la obligación moral de toda sociedad debería ser honrar a los hombres que de verdad son imprescindibles.

«En el mundo hay más gente buena que mala, pero los malos son más listos», decía él. Afortunadamente para los miserables de la India, hay personas que son buenas y además tan listas, con tanta energía, humildad y fuerza interior como para poner en pie una Fundación que continuará su obra.

Hoy es uno de esos días en los que cualquier hombre, o cualquier mujer, se sienten infinitamente pequeños ante la grandeza de un ser humano. Uno de esos días en los que tenemos que arrodillarnos ante la memoria de una persona excepcional, maravillosa, admirable y única. Hasta los que no sepan rezar deberían hacerlo. No porque su alma descanse en la gloria, que eso está más que asegurado, sino porque él lo habría querido así. Siempre se consideró un soldado del Ejército de Dios. Hasta siempre, padre.

Lucía Méndez

20.06.2009




VICENTE FERRER, UN SANTO LAICO

Vicente Ferrer, un santo laico.




VICENTE FERRER, UN SANTO LAICO



"Si esto no es un milgaro, díganme ustedes qué es". Ninguna otra ONG privada ha realizado un trabajo tan colosal en el mundo. Vicente Ferrer se nos ha ido esta madrugada a los 89 años de edad tras varios meses en estado crítico por una embolia cerebral pero no deja huérfanos, su trabajo que beneficia a más de dos millones de personas lo seguirá su mujer Ana y, sobre todo, su hijo Moncho. Ha pasado su vida luchando por redimir a los intocables, los más pobres entre los pobres, una misión que tenía clara casi desde que nació.



Carta in memoriam de José María Barreda a Vicente Ferrer

Querido Vicente:



“Ningún hombre vale más que otro” , nos dice Don Quijote, y añade: “si no hace más que otro” . Tú eres de los hombres que más y mejores obras has hecho. Eres, como todos nosotros, de la estirpe de Don Quijote y has sido siempre fiel a ese linaje. Eres de los nuestros. Por ello, pese a la distancia, siempre te hemos sentido cerca; también por ello, pese a la distancia que se estableció en el día de ayer, no dejaremos de sentirte entre nosotros.









Sólo se encuentra a sí mismo quien se da a los demás; solo crece quien se alimenta con el ejemplo, con el modelo de los mejores. Tu vida y tu misión han representado un paradigma de la conducta recta, consecuente, donde confluyen el bien y el ingenio. Tus valores son nuestros valores, la herencia que nos dejas.

La pasión por lo imposible es condición inexcusable para cambiar el mundo. La convicción de que la utopía es un espacio por habitar mueve a las inteligencias superiores y a los mejores espíritus y también los hechos más ínfimos pero que son grandes para el bienestar de las personas. Así entendiste tu vida y así la entregaste, siendo grande en las ideas, amando muchas veces mucho y prestando tu energía a quien más precisaba de la mano amiga y del aliento de un corazón grande.

Tú eras tú y eres tu mensaje, el mensaje que todos los hombres y mujeres de Castilla-La Mancha hemos interiorizado para llevarlo a efecto de tal manera que entre el pensamiento y la acción no medie trecho alguno.

Te escribo estas líneas para que tengas constancia, una vez más, de que perseveraremos en esa misión a la que tú has consagrado toda tu vida, para ratificarte, de nuevo, que la solidaridad que abanderaste es también nuestra enseña, y esta enseña la pasamos de mano en mano, de acción solidaria en acción solidaria, para que nunca se venza.

Si la memoria reside en el corazón, como se dice en el ancho mundo del territorio universal de La Mancha; si existe una memoria colectiva que sea, cuando menos, la suma de todas las memorias individuales, debes saber, allí donde ahora nos bendice tu sonrisa, que siempre estarás presente en el corazón de esta tierra, de sus hombres y mujeres, en el centro mismo de los vectores que nos fijan el mejor de los caminos, lo mismo que estarás siempre presente en los miles de corazones de tu Anantapur, allí donde reposas con el sosiego de saber que hiciste por ellos cuanto estuvo en tus manos.


Un abrazo siempre, tu amigo”.


Hasta siempre, Vicente Ferrer....

















En un Mundo cada vez más globalizado, paradójicamente, se tiende más a la indiferencia y al relativismo sobre aspectos y consideraciones inherentes a los valores e ideales humanistas tales como la solidaridad, el respeto al prójimo, la hospitalidad o la generosidad.

Cuando fallece un hombre de la calidad humana de Don Vicente Ferrer, debemos corresponderle como se merece a su dedicación desinteresada, noble y humanista a los más desfavorecidos, resaltando su persona y enalteciendo su maravillosa obra filantrópica.

Porque la humanidad no está pródiga de personas como Don Vicente, llenas de altruismo, magnificencia, bondad, compasión...toda una vida dedicada a la defensa de los desprotegidos, a la lucha contra la desigualdad y al auxilio de los necesitados.

Porque hay un Mundo, más allá de los documentales, que nos es ajeno o al que no miramos directamente a los ojos. Un Mundo lleno de miseria y desaliento.

Creó escuelas, hospitales, programas de asistencia rural, casas de acogida. Fomentó la independencia y dignidad de las mujeres en la India a través del Banco de la Mujer y el Fondo para el Desarrollo de la Mujer. Creó el apadrinamiento de niños desprotegidos en comunidades marginales cuyas condiciones de vida requieren de ayudas directas, desarrollo y educación.

Fue un verdadero pionero, padre de las actuales ONG (Organizaciones No Gubernamentales) dedicadas al desarrollo de actividades humanitarias y precursor de lo que hoy denominamos Cooperación Internacional.

Su Fundación no está basada en los ideales clásicos de las organizaciones misioneras, sino que se involucra en lo que se denomina una organización humanista de acción, cuyo propósito no es sólo ayudar, sino su fin último es cambiar las cosas y mejorar el desarrollo de las comunidades donde ejercen su labor filantrópica. Todo un concepto revolucionario en su época, que le supuso incluso el rechazo de gobiernos y organizaciones religiosas.

De tal modo que para luchar contra lacras como el SIDA en la India, en los hospitales y escuelas de la Fundación, trabajan a diario para educar sobre las formas de contagio y prevención en la sociedad, logrando que las castas que rechazaban el uso del preservativo, lo utilicen y sea aceptado en la actualidad.

Vicente Ferrer i Moncho, de profesión buena persona. Hombre de acción, que intentó sobre las bases del humanismo y la concordia, difundir una ética del compromiso, de la cooperación, de la implicación activa; para transformar la marginación y el desamparo en comunidades excluidas, en esperanza y dignidad por un futuro mejor y más solidario. Casi nada.

Descanse en paz. Y que su labor nunca caiga en el olvido.



EDITORIAL: Vicente Ferrer i Moncho
Eduardo Sande Padilla.
Director de Canarias24horas.com




"Hay personas que no deberían morir,
porque son valiosas,
porque son amadas,
porque son únicas".





La muerte del filántropo · ELPAÍS.com
OBITUARIO




"Hay personas cuya sola existencia nos hace seguir confiando en la humanidad. Hay personas cuya vida mitiga las atrocidades que otros hayan hecho. Quien más merece incluirse en este grupo de hombres es Vicente Ferrer",


Estrella Digital NACIONAL -

Vita brevis: Vicente Ferrer

«Vicente, no te mueras nunca»Padre Ángel García -




FALLECIO VICENTE FERRER:

Pero seguirá vivo en la memoría de 2.000.000 de hindues a los que ayudó a superar su pobreza extrema.



Lee el mensaje de Anna Ferrer y deja tu mensaje de condolencia. Haz clic aquí>>

Descansa en paz....

Vicente Ferrer


Gracias por tu ejemplo.
Gracias por tu valor.
Gracias por tu entrega.
Gracias por tu trabajo.
Gracias por tu esfuerzo.
Gracias por tu sacrificio.
Gracias por tu amor.
Gracias por tu vida.
Gracias por tu legado.


Siempre vivirás en cada uno de los que tuvieron la suerte de conocerte y de quienes te admiramos aun en la distancia y en la sombra.

Ahora ya eres luz y brillas, eternamente, por y para nosotros. Como siempre hiciste.












ﻬஐ¤ღ (。◕‿◕。) ღ¤ஐﻬ


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